Material:
1. Un recipiente con agua.
2. Talco.
3. Jabón.
Montaje:

1. Llenamos el recipiente con agua.
2. Espolvoreamos con talco la superficie.
3. Metemos un dedo en el agua.
4. Al sacar el dedo la capa de talco sobre el agua se cierra tapando el agujero practicado con el dedo.
5. Metemos un dedo enjabonado en el agua. El talco se aleja de ese punto y el agujero practicado en la capa de talco permanece.
Explicación:
En la superficie del agua las moléculas permanecen unidas formando una especia de película. La fuerza que mantiene unidas las moléculas constituye la tensión superficial.
Los agujeros practicados con el dedo enjabonado no se cierran porque el jabón rompe la tensión superficial, impidiendo que las moléculas se atraigan y recompongan la película de talco.
Mirar video explicativo del experimento
El talco (nombre derivado del árabe tal q) es un mineral de la clase 9 (silicatos), según la clasificación de Strunz, de color blanco a gris azul. En la escala de Mohs se toma como patrón de la menor dureza posible, asignándosele convencionalmente el valor 1. El tacto resulta tan grasiento o jabonoso que puede rayarse con la uña.
El talco suele aparecer de forma masiva (forma también llamada esteatita) y pocas veces en cristales bien formados. Se forma por metamorfosis de silicatos de magnesio como la olivina, piroxeno o anfíbol (es una roca ígnea).
Los principales productores son Estados Unidos, China y la Unión Europea, de donde procede la mayor parte de la producción mundial

